Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.( Gen. 12; 1-3)
El ser
humano siempre ha sido un poco escéptico a la hora de hablar con Dios, muchas veces
se desvía o se hace caso omiso cuando se trata el tema. Dios por amor a la
humanidad entrego lo mas preciado, teniendo siempre en cuenta que muchos vendrían
de nuevo a El por este amor y por la entrega de lo mas profundo de su corazón
que fue su Hijo, cuando nos hablan de que Dios esta tocando en la puerta de
nuestros corazones siempre tratamos de
desviarnos, por el motivo de que parece
que no es con nosotros lo mismo le paso a Abraham.
Este hombre no siendo del pueblo de Israel, ya
que él era el fundador de Israel, fue
tomado a tiempo, para vivir bajo la
poderosa mano del creador, en el momento indicado. Pero Abraham nunca tenía en
el pensamiento de salir de su tierra, para ir a otros lugares con todas sus
cosas a levantar un pueblo, del cual hasta el día de hoy tiene una gran promesa
hacia la eternidad esto le sucedió a Abraham, ¿ Crees tu que existe un llamado
de Dios para Ti ? ¿Crees que el Dios del
universo siendo tan grande puede pensar en una persona tan pequeña como Tu?
(Rom
11:29 Porque irrevocables son los dones
y el llamamiento de Dios.)
Dios
no acepta que alguno el cual a llamado se vuelva para atrás o trate de devolverle
lo que El le dio un día, aquí en romanos
11:29 nos enseña que es irrevocable, tomando en cuenta que la palabra irrevocable
quiere decir que no se vuelve a repetir o que no se devuelve, así es el llamado de Dios. Mas sin embargo las personas lo reciben y lo
toman tan a la ligera que no alcanzan a ver la importancia y el amor por el cual
se les hizo ese llamado, no teniendo
temor en sus corazones por la ligereza de sus pensamientos a la hora de acudir
a ese llamado. Dios nos ha llamado con amor eterno por una sola razón y esta es
que Jesucristo vino una sola vez y para siempre para hacer ese llamado a los
que creen, y no volverá mas sino hasta el tiempo de levantar a los suyo y
terminar el trabajo que se ha comenzado en el universo, dejando esa semilla en
el corazón del ser humano para que todo aquel que cree en El no se pierda sino
que pase a vida eterna (Jun 3:16), ese llamado se repite día a día, persona a persona en esta tierra cuando el
evangelio es predicado, siempre estará el llamado a Dios
(Mat
28: 19-20) Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones,
bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que
os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del
mundo. Amén.